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sábado, 19 de octubre de 2013

Portazos de despedida

¿Puede brotar la sangre de esa herida en la que se ha convertido la sonrisa que finjo cuando te veo para que pienses que he sobrevivido? ¿Pueden brillar los ojos de una mirada cansada, que no duerme desde que no compartes con ella los motivos? ?Puede el mundo girar más lento tras las despedidas, y el otoño secar las hojas más rápido al igual que los corazones?

No lo sé, pero sí que puede ser que ayer siempre sea mañana, y hoy, porque tú no estás y yo vivo en la última vez que nos vimos. En aquellas últimas palabras que me abrazaron, tan cálidas como un beso en la mejilla.

Por la mañana, recién levantados, y despertando de un sueño que continua allí donde empiezan tus pestañas. y el color de tus ojos se confunden con la pared de mi cuarto. Y el mundo me parece no ser más grande que mi cama, donde el paisaje contigo siempre es mi favorito. Y hacemos el amor después del desayuno, sin importar que vayamos a llegar tarde a algún sitio. A veces llueve y quedarnos entre nuestros brazos es la mejor idea que tenemos, escuchando cómo la tormenta desata su furia ahí afuera y nosotros nos sentimos rebosantes de paz, aquí adentro, tan juntos que desdibujamos los límites de nuestro cuerpo y, por un momento, hasta parece que los dos sumemos un mismo corazón cuando nuestros latidos van tan rápidos que se confunde.

El otoño siempre me ha recordado que algunas muertes pueden ser bonitas. Una pena que no pueda decir lo mismo de los portazos de despedida.

jueves, 29 de agosto de 2013

Crecer espiritualmente



Por eso es tan importante dejar que ciertas cosas se vayan.
Soltar, desprenderse. La gente tiene que entender que nadie está jugando con cartas marcadas; a veces ganamos y a veces perdemos. No esperes que te devuelvan algo, no esperes que reconozcan tu esfuerzo, que descubran tu genio, que entiendan tu amor.
Estoy cerrando ciclos. Más bien lo necesito. Y no por orgullo, por incapacidad o por soberbia, sino porque simplemente aquello ya no encaja en mi vida.
Cierra la puerta, cambia el disco, limpia la casa, sacude el polvo.
Olvida ese amor lleno de cicatrices, libérate del pasado tan fastuoso y consigue el peso de no ser. Disfruta de la nueva oportunidad que te da la vida de comenzar de cero en una nueva ciudad en la que nuevas personas llegarán, dónde aprenderás conocimientos para llevar a cabo tu profesión, donde adquirirás experiencias que irán constituyendo la columna vertebral de estos años. No todas las personas tienen la suerte de sentir dónde acaba y empieza un nuevo ciclo.
Deja de ser quien eras y transfórmate en quien eres.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Ódiame

Si quieres odiarme ... Adelante, ódiame.
Pero hazlo tan fuerte que te duela.
Ódiame por las veces que te sigo pensando
Ódiame por cada puto te quiero rechazado o por cada mirada lasciva
Ódiame por seguir corriéndome en tu nombre
E intentar imaginar tus besos cuando estoy destrozada.
Ódiame por no ser cobarde y tener claro lo que siento
Por el valor de gritar esto a los cuatro vientos.
Ódiame hasta que la ira se adueñe de ti
Hasta que te destroce el corazón en pedazos
Hasta que se te desgarre el alma
Hasta que ya no sepas quién cojones eres, ni te reconozcas a ti mismo.
Ódiame por las veces que lloré por nosotros
Ódiame también por follarme a otros cuando en realidad me follaba mi soledad
Ódiame hasta el punto de sentir asco por ti mismo
Por no poder volver a amar, ni reír, ni llorar
Por no poder hacerlo sin una sombra de ti.
Y cuando llegues a ese punto
Y estés desangrándote por este amor inconcluso
Tal vez, te sientas como yo.

Drogadicto de promesas incumplidas


He visto algo;
¿Eres feliz?
Un paso hacia atrás
Y otro corazón que se encoge.

Desordenaré las letras de tu despedida
Para que no signifiquen que te vas
Y en ese andén
Tu nombre en el billete de tren que descarrilé.

Pero...

Tú con ella
Yo sin ti
Y una vez más tú...
Drogradicto de promesas incumplidas.

Afrontar este amanecer- Pablo Hasél



Me ciega la oscuridad de los rayos del sol
En sus sombras puedo ver como otro te besó
Ya me da igual, no olvidaré más quien soy
Encontraré alguna mañana lo que la luna no me da.
Hay un vacío en el cielo, me quiere absorber 
Mi semen de duelo blasfemando en otra piel
La vida es cruel, lo subraya el horizonte
Al sistema solar se la suda los mensajes que no me respondes
Y yo ya comprendí que...
Tengo que afrontar este amanecer
Aunque tú ya no estés.

lunes, 26 de agosto de 2013

Cuando la inspiración danza loca...



La inspiración, esa caprichosa ráfaga que llega de repente, sin ser comprendida, valorada ni entendida.
Llega, te mata y se va.

Los más románticos han dado forma a su inspiración de musa, dama o de mujer fatal
Los más oscuros de porros, alcohol y drogas
Los creyentes la identifican tambíén con la fe en el Dios que creen
Pero sólo los más afortunados le otorgan la forma de una persona concreta.


Yo la definiría exactamente así, como una ráfaga, ya que cuando llega...

Cosquilleo
Sentimientos
Lágrimas
Fracaso
Nostalgia
Soledad


..... Ideas, sentimientos o vivencias que ni te acuerdas que sentías o que pasaste por ellas, por eso te esfuerzas en captar esa sensación al vuelo para que no vuelva a caer en el olvido más absoluto.


Pero la inspiración es caprichosa, maliciosa, juguetona, cobarde; cobarde porque sólo aparece en los momentos frágiles, y es cuando te inunda con su luz, y te ilumina para hacerte ver la oscuridad y la mierda corrosiva de tu interior.

Siempre te deja con ganas de más (de ahí que muchos la identifiquen a una mujer) ya que cuando estés en el momento de la cumbre, del éxtasis literario, a punto de rozar el cielo de la escritura con tu bolígrafo se esfumará igual que como vino, sin saber cómo, por dónde ni porqué.

Sólo te quedará esperar a que vuelva, y créeme, siempre vuelve, vuelve para poner tu jodido corazón patas arriba, para que te des cuenta que nada y todo tiene sentido a la vez, para hacerte sacar lo más hermoso de tu corazón al igual que lo más obsceno, pervertido y morboso. Pero lo más importante de todo, vuelve para hacerte sentirte vivo.

Poesía



Hoy en día se concibe la poesía como algo ''cursi'' o ''pasado de moda'' evocando incluso a esa lírica medieval de castillos, princesas y dragones.
Si algo he aprendido a lo largo de estos años es que la poesía es uno de los recursos más libres y duraderos que existe. No tiene necesidad de someterse a convenciones sociales, ni de ser grandilocuente, solemne o retorcida; la poesía es simplemente poesía y en cada persona toma una forma y un contenido diferente.


Para mí poesía es

Tu sonrisa cuando me miras
Nuestro roce bajo unas sábanas
Tus labios bajando por mi ombligo
Mi gemido gritando tu nombre
Tus ojos clavados en los míos

En definitiva, tú eres mi poesía.

También siento poesía en un pájaro alzando el vuelo, un rayo de sol que emerge después de una temporada en penumbra o un puño en alto gritando libertad.
Para mí poesía es todo aquello que emociona, inspira o hace mejor persona; puede materializarse en un pequeño detalle, una simple mirada.
No tiene límites, espacio ni tiempo, no alcanza descripción posible. Sólo aquel que es capaz de sentirla dentro de sí mismo sabrá de lo que estoy hablando.

Y ahora, después de leer esto pregúntate... ¿Qué es para mí poesía?

martes, 1 de mayo de 2012

Parte 2

Siempre prometió no enamorarse de ningún hombre, ni cometer el error de casarse e ir a vivir con él.
Aunque aún así sus propios planes no la convencían mucho. ¿De verdad quería estar sola? Con lo cariñosa y sensible que era necesitaba a alguien en dónde apoyarse. Necesitaba que le transmitieran la seguridad de que no fallarían bajo ninguna circunstancia y en definitiva, necesitaba sentirse querida.
Entonces pensó mejor que viviría con alguno de sus amigos en vez de sola. Pero a partir de la edad dorada de los veintitantos todos estaban comprometidos con sus respectivas parejas incluyendo la convivencia con ellas.
Nunca le había sentado mal ser la soltera del grupo, había sido testigo como cada uno de sus amigos se echaban novio y de como cada vez la cosa se ponía más seria.
No os preguntéis por qué, ella no deseó nunca esa vida. Todos los intentos de emparejarla con alguien habían fracasado, ya sea porque ella no ponía ganas o porque no existía ningún hombre que consiguiera acoplarse a ella. Quizás fueron las dos cosas, pero todos los intentos fracasaron, y el fracaso dio paso a la frustración. Frustración porque no tenía capacidad de aceptación de los fracasos, ya fueran sentimentales o de otro ámbito. Eso le llevaba a preguntarse a veces por qué no podía tener a una persona mínimamente especial que le llenara la vida y le hiciera olvidar esa soledad tan puta que cada vez sentía más cercana. No pedía una pareja formal, principalmente porque no la quería, pero sentía la necesidad de saber que existía alguien capaz de entenderla, de sacarla de quicio con las chorradas más absurdas, de conquistarla cada día con los detalles mas pequeñitos y de echarle el polvo más salvaje y placentero de su vida cuando los problemas le abrumaran.


A lo largo de su adolescencia fueron pasando hombres, y digo pasar porque ninguno se quedó. Pasaron como estrellas fugaces pero ninguno consiguió dejar su estela. Sólo uno.. aquella excepción que confirma la regla, pero desde luego que, ese uno, jamás lo contará. Digo hombres porque ella siempre se fijó en los mayores. 
Tal vez ese fue su error, su mal ojo para escoger, su instinto innato de masoquista que le hacía toparse con los más desagradables hijosdeputas que os podáis imaginar. Eso pensaba ella, exactamente igual que todas las chicas a las que alguno les había salido rana.
Vivió demasiado cerca el desamor de su familia, fue testigo de como el amor se volvió en el odio más incomprensible y destructivo. Eso le hizo ver que no quería esa vida, no quería una vida como la que habían tenido sus padres, llena de amargura, de resentimiento y de reproches sin sentido.
Esas vivencias le hicieron perder la ilusión por las relaciones de pareja, le hicieron asumir que en su vida sólo entrarían hombres de una noche. Lo tuvo tan claro desde el principio... que es triste.
No tardó en darse cuenta de que el sexo vacío se apoderó de su vida. Todo era tan monótono, frío y superficial que llegó a un punto que le aportaba lo mismo tener sexo que ir a la carnicería a comprar unos filetes; Ambos eran trozos de carne que estaban destinados a caer en las garras de cualquiera.
Poco a poco perdió el interés por el sexo, es más, lo aborreció con todas sus fuerzas. Sentía que todos los hombres se le acercaban por lo que su cuerpo podía ofrecerles y pensar lo que esperaban de ella le hacía sentir repulsión sobre sí misma.
No disfrutaba, lo hacía más por protocolo, por sentirse deseada y admirada, y aunque los hombres perdían los pantalones por ella se aburrió pronto. No podía esperar otra cosa, ella nunca se impuso como nada más, les dejó claro sus objetivos y los cumplía mientras los otros se relamían por la falta de compromiso.
Jamás esperó sentirse valorada por ellos, sabía que no les importaba nada de piel para dentro, y aunque triste pero cierto, lo asumió sin más.
Cada hombre con el que se acostaba era más patético que el anterior, todos tenían ese aire característico de machito ibérico de... te voy a dar lo tuyo y lo de tu prima! Y al final terminaba como siempre, siendo un polvo insufrible.
Se desmoralizaba porque no comprendía por qué no se sentía realizada, feliz ni satisfecha.
Dejó de fingir y en los que echaba una vez a las mil se mostraba tal y como le hacían sentir, totalmente inexpresiva. Ellos la agobiaban, no entendían su actitud y le atribuían algún tipo de frigidez sin cuestionarse en ningún momento que tal vez ellos tenían la culpa. Puto orgullo de macho cabrío
Ella, sin inmutarse, tan rotunda como siempre, les sentenciaba al cajón de números olvidados a los que no volvería a llamar.
Llegados a ese punto descubrió que le satisfacía más el autoplacer, es decir, la masturbación. Nadie mejor que ella conocía sus puntos débiles, donde había que tocar y donde no, el ritmo y el movimiento que su cuerpo deseaba.
Eliminó a todos los pelmazos que no le aportaban nada más que sexo vacío y desmotivante... y sintió una liberación TAAAAN GRANDE que se juró que nunca más se acostaría con alguien por compromiso, solo porque le gustara de verdad y deseara al 100% fundirse con su cuerpo y estremecerse con cada caricia.

domingo, 29 de abril de 2012

Parte 1

Era Martes, un Martes cualquiera, uno más de tantos que hay a lo largo de la semana. La gente pasaba, seguía con su vida. Ella les observaba lamentando el haberse quedado estancada mientras los demás avanzaban.
Nunca se preguntó hasta ahora el sentido de la vida, ni el por qué de las desgracias que pasaban en el mundo. Siempre pensó que todos los hechos tenían alguna explicación, y como consecuencia, después de una desgracia sucedía algo muy bueno que lo recompensaba con creces.
Antes, vivía basándose en lo correcto. Era la típica chica que no causaba problemas a nadie y que se callaba demasiadas cosas por no hacer daño. De las que salía con los 2 amigos de toda la vida y a las 9 estaba en casa.
Ahora no se reconocía. Naturalmente, los años le habían hecho cambiar, como a todo el mundo. 


Cambiar no es algo malo, simplemente es distinto, y tenía que aceptarlo.
Voló del nido demasiado pronto, tan llena de ilusiones y coraje que se comía a todo el mundo que se le ponía por delante. Tenía una personalidad francamente arrolladora y aunque era indecisa la idea de independizarse siempre la tuvo bien clara.
Desde que era niña siempre soñó con vivir sola. 
 Lo convencional le asustaba y aburría al mismo tiempo, eso no estaba hecho para ella.

miércoles, 4 de enero de 2012

Una noche productiva




Se sentía sola, como una muñeca frágil y maltratada que se fuera a romper en cualquier momento. Llevaba semanas sin salir de casa porque cada día que pasaba le parecía peor que el anterior y lo único que deseaba era no levantarse nunca de la cama y desaparecer de la faz de la tierra, dejar de existir así sin más. Tenía la cara pálida y los ojos sin ese brillo especial. Andaba perdida por las calles de esa gran ciudad como si fuese una niña que miraba expectante todo por primera vez. Ni ella misma se imaginaba lo que era capaz de hacer por sí misma, ya que tenía la autoestima por los suelos y todo le daba miedo. Pero sin saber porqué, un día dijo basta. Pensó que era demasiado joven para ser tan infeliz y que tenía que cambiar el chip pero ya, prefería morir de desfases que de disgustos. Entonces sacó de su armario esos viejos tacones altísimos que le regalaron pero que nunca se había puesto porque le parecía que eran demasiado para ella y ese ceñido vestido con un escotazo de infarto que le marcaba cada milímetro de las curvas de su cuerpo haciendo entrever un cuerpo de escándalo. Se maquilló combinando sombras doradas y negras después de repasarse la gran raya negra del párpado que la hacia sentirse más segura y para darle el toque final se pintó los labios de un rojo intenso y añadió un poco de gloss para que brillaran y fueran totalmente irresistibles.
Se peinó haciéndose en el flequillo tirabuzones de niña buena y planchando todos los demás mechones y salió a la calle pisando fuerte, super decidida a comerse todo lo que se le pusiera por delante. Todos los hombres se giraban a mirarla embobados y le soltaban algún piropo, las mujeres le envidiaban por lo bajo y la criticaban cuando pasaba, y por una vez en la vida se sentía sexy y deseada por todos. Esa noche del sábado se desataría y ya nunca volvería a ser la de antes, esa chica inocente que había echado a perder parte de su vida por estar lamentando algo que no valía la pena; iba a descubrir de lo que realmente era capaz. Esa noche cambió completamente, fue como si otra persona hubiese entrado en su cuerpo, se propuso conseguir todo lo que quisiera. Hombres, las presas más fáciles que podían haber, con una mirada y una sonrisa ya los tenía comiendo de la palma de su mano.
Juró en ese mismo momento vengarse de todo ese tiempo sufriendo en la soledad de su habitación, ese tiempo en el que se le hundió el mundo por culpa de una relación auto-destructiva, porque ese capullo a fin de cuentas la había hecho convertirse en lo que era ahora. Una mujer segura de sí misma, promiscua,sin escrúpulos y con una terrible sed de jugar con los hombres y divertirse a su costa. Todos los recuerdos románticos vividos con él en ese momento fueron enterrados en el mismísimo infierno para dar paso a noches de locura y sexo desenfrenado donde la única regla era no sentir otra cosa que no fuera placer. Observa como el típico chico con cara de pillo se le acerca lentamente, intenta hacerlo disimuladamente pero tanto el como ella saben que está ansioso por entrarle y dirigirle la palabra. Le hace un repaso con la mirada y llega a la conclusión de que es totalmente ponible y que con un comienzo como ese, la noche se augura muy interesante.
El chico se queda parado a pocos centímetros de ella y con una voz seductora le dice ''Ey pequeñaja ¿tienes hielo?''
Con una sonrisa picarona le guiña un ojo y le dice ''De pequeñaja nada, guaperas.''
Como ya podréis imaginar ese chaval no fue ni mucho menos el último de esa gran noche, pero si el primero de su nueva vida.


miércoles, 21 de diciembre de 2011

No debiste acostumbrarme a tu voz si después solo ibas a dejarme silencios

  
Querer a alguien no deja de ser trágico. Quiero decir querer de verdad, claro. Y es trágico porque cuando ese alguien se va, te DESTROZA. Literalmente.
Duele… sin límites, sin sentido, sin tiempo…A ti no te importa, o eso parece... Por eso no puedo comprender por qué no acepto que esto es perder el tiempo, que hay cosas que simplemente no funcionan, y que tú a mí no me sientas bien. Tienes una capacidad innata para hacerme daño y mil excusas que por mi bien me tengo que creer... Lo peor de todo es que solo conseguimos hacernos peores personas, y a mí me da miedo abrir los ojos y quedarme sola…
Como si tú alguna vez me hubieses acompañado.



 

lunes, 5 de diciembre de 2011

Ojalá se cure con el tiempo

-¿Sabes por qué sigues sintiendo tanto dolor?
+¿Yo en que momento me enamoro de un gilipollas así? ¿Me lo puedes explicar? Porque cuando lo pienso te lo juro que no lo entiendo, me creía alguien con mas dedos de frente...
-Pero es que en el momento que te enamoras de esa persona no es ningún gilipollas, tú te enamoras de alguien que te deslumbra, que te encanta y admiras,no tiene nada que ver con la persona que luego aparece delante de ti. También creo que hay un componente educacional-social que explica porque normalmente las mujeres son víctimas del maltrato en mayor medida que los hombres. Yo creo que a las mujeres se les educa para que piensen que tienen que estar orgullosas de sus novios y maridos pero no de si mismas. Tú no te puedes quedar con eso, y más sobre todo cuando tienes el suficiente carácter como para no caer en una pérdida de autoestima tan grande... para empezar ni si quiera te sientes orgullosa de lo que estás haciendo y lo llevas de puta madre, empieza por ahí. También creo que hay otro componente que va explícito en nuestra educación tanto hombres como para mujeres que cada vez que pasamos por un momento así y tenemos que salir adelante una vez que alguien nos ha hecho daño pretendemos echar balones fuera y culpar al otro en lugar de reconocer las cosas que no hemos sabido hacer bien nosotros. Es necesario para no repetir esquemas la próxima vez que decidas volver a intentarlo, es más productivo y es lo único que puedes hacer, ya que no le vas a cambiar a el, la única persona a la que puedes cambiar es a ti misma.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Analizar los te quiero

¿Cuantos te quieros dices en toda tu vida? ¿Recuerdas alguno en especial? Hay miles de millones    de te quieros y cada uno de ellos son para una persona distinta: para un padre, para tu hermana, tus abuelos, tus amigos, tu pareja... Toda aquella gente que te formó y que te hicieron como eres ahora. Por eso un te quiero resume toda una vida, todo el calor que has recibido, ese cariño con un abrazo, un beso o una mirada..ahí está el te quiero más sincero que podrás recibir jamás. Por eso cuando veas cada foto sonríe, cada vez que recuerdes sonríe porque ha sido tu pasado, y si ahora eres feliz o intentas serlo piensa que llevas muchos años viviendo. ¿Después de tanto tiempo no lo harás tan mal verdad? Sonríe y di te quiero, pero un te quiero sincero, diferente al resto.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Perdona si sobra algún tabique emocional

Me encanta, es un fragmento del libro de Risto Mejide, este hombre nunca ha sido santo de mi devoción pero esto me ha emocionado muchísimo.
Perdona si huele un poco a cerrado, hacía mucho tiempo que nadie se alojaba aquí, y menos aún con la intención de quedarse. Que corra el aire, que entre tu luz, que pinten algo los colores. Yo, por mi parte, lo he dejado todo dispuesto para que no quieras mudarte ya más. Puedes dejar tus cosas aquí, entre los años que te busqué y los que te pienso seguir encontrando. Los primeros están llenos de errores, los segundos, teñidos de ganas de no equivocarme otra vez. El espacio es tan acogedor como me permite mi honestidad. Mis recuerdos, los dejé todos esparcidos por ahí, en cajas de zapatos gastados y fotos guardadas no sé donde. No pises aún, que está fregado con lágrimas recientes, y podrías resbalar. Yo te aviso. El interruptor general de corriente está conectado a cada una de tus sonrisas. No sé si te lo había comentado antes, pero la estufa la pones tú. Y hablando del tema, he intentado que la temperatura del agua siempre estuviera a tu gusto, pero si de vez en cuando notas un jarro de agua fría, eso es que se me ha ido la mano con el calentador. Sal y vuelve pasados unos minutos. Discúlpame si es la única solución, eso es lo que tengo yo; a estas alturas ya no me fabrican los recambios. Tampoco acaba de funcionarme bien la lavadora. Hay cosas del pasado que necesitan más de un lavado, es inevitable. Y hay cosas del futuro que, como es normal, se acabarán gastando de tanto lavarlas. Eso sí, no te preocupes por lo que pase con las sábanas, que las mias lo aguantan todo. Para acabar, te he dejado un baño de princesa, una cama de bella durmiente, un sofá de puta de lujo y algo de pollo hecho en la nevera. Para que lo disfrutes a tu gusto, eso sí, siempre que sigas reservando el derecho de admisión. Aquí no vienes a rendir cuentas, sino a rendirte tú. El resto, no sé, supongo que está todo por hacer. Encontrarás que sobra algún tabique emocional, que falta alguna neurona por amueblar y que echas de menos, sobre todo al principio, alguna reforma en fachada y estructura.
Dime que tienes toda la vida y yo voy pidiendo presupuestos.

martes, 15 de noviembre de 2011

Vanas esperanzas




Si, así es. Desde que te fuiste no es lo mismo. Es cómo si algo dentro, muy dentro de mí, me exigiera paciencia. ¿Qué quiere decir exactamente tener paciencia? Dímelo tú, porque yo ya no lo sé. Yo sigo aquí esperandote. Y te esperaré hasta que mis ojos se cansen de mirar tu foto, hasta que mis labios ignoren tu nombre y mis palabras tropiecen con otra persona, otra que no seas tú. Sólo espero que cuándo ese día llegue, ya hayas decidido lo que vas a hacer con todo esto. Aunque no lo veas, mis sueños siguen ahí, anclados en ésa roca. ¿Dónde irán las promesas que no se cumplen? ¿Volverán para hacerse realidad, o, simplemente se transformarán en ceniza para acabar en tu triste cenicero? A veces me da miedo el pensar que algún día te puedo olvidar. Eres lo más bonito que tengo a mi alrededor. Tú eres el único en el que confío plenamente, aunque no estés aquí para comprobarlo. Cerraría los ojos y me dejaría guiar por ti ¿Dónde me llevarías? No lo sé. Lo importante es que tú serías mi guía, y ¿el destino?… ¿A quién le importa? Iría contigo al fin del mundo, a un desierto o a la mismísima selva tropical, llena de arañas, tarántulas y bichos insoportables y asquerosos. Simplemente con el fin de estar contigo me transformaría en colilla para acabar en tu boca, y poder saborear el dulce aroma de tus labios. Me subiría en un tren, no me importa el destino si tú estuvieras esperándome en la parada. Me equivocaría mil billones doscientos setenta y seis mil millones, seiscientos veintiocho mil setecientos cuarenta y ocho veces, para saber lo que se siente y aprender de mis errores. ¿Serás tú mi peor error? No lo sé… Sólo dame tiempo para comprobarlo.


domingo, 30 de octubre de 2011

Blog de Elena y el sexo

Para casi todo el mundo que conozco es una bobada, pero yo, jamás, bajo ninguna circunstancia, pase lo que pase, me acuesto con nadie con pelos en las piernas. Aunque sean sólo unos poquitos, de esos que casi ni se ven.
Hoy me acordaba de la noche que conocí al joven más hermoso que transita por Madrid -concretamente, por las calles de Malasaña-: Fernando. Su nombre señorial no es siquiera una muestra de su planta; espaldas anchas, hombros rectos, torso marcado, piernas delgadas, culo prieto. ¡Y qué decir de sus negros ojos, su boca amplia, sus dientes blancos y pequeños…! Es una de esas personas que provoca giros de cuello a todos los géneros. Más de uno ha debido dislocarse algo tras su paso.
Lejos de todo pronóstico y nunca jamás repetido, el apuesto y señorial caballero se acercó –completamente beodo, obviamente- en un momento de descuido a ésta que lo cuenta insinuando deseo y necesidad de contacto. El asunto fue bien –magreos y morreos del JoseAlfredo al Nasti- hasta que lanzó la pregunta: “¿Vamos a mi casa?”.
Excitada y horrorizada al mismo tiempo, me arrepentí más que nunca de no haber hecho uso de la cera, la epilady e incluso la cuchilla un poco antes de salir. Un simple gesto –seguido de dolor, picores, granitos y rojeces- no acontecido me había jodido un polvo de ésos que se prodigan, de ésos que, cuando te vuelves a encontrar al tipo en cuestión, los que te rodean preguntan: “¿De verdad que a ése te lo has tirado tú?”.
Él insistía y yo sudaba tinta mientras le explicaba que no podía, que al día siguiente tenía un bautizo y que tenía que dormir en mi casa. “Hombre, no hace falta que te quedes a dormir si no quieres…”. Cada cosa que decía lo ponía más difícil. ¿Cómo coño le explicas a alguien que no puedes follar porque pareces Chewaka? Yo repetía todo el tiempo “Si quieres, te dejo mi teléfono y mañana quedamos para cualquier cosa”. Pero mañana nunca es ahora y al hijodeputa del macizo number one le picaba en ese momento.
Creo que ésta es la vez que más cerca he estado de acostarme con un bombón de ese calibre, y también la que estuve apunto de amputarme las piernas y ponerme unas de madera. Aunque seguro que, milagrosamente, crecería vello sobre el barniz.

domingo, 23 de octubre de 2011

La gente no sabe amar


La gente no sabe amar. Muerde en vez de besar y abofetea en vez de acariciar. Puede que sea porque se da cuenta de lo fácil que es que el amor salga mal. De repente se vuelve imposible, impracticable, un ejercicio de inutilidad. Así que lo evita y busca consuelo en la angustia, el miedo o la agresividad, que siempre están ahí y son accesibles. Y puede que sea porque no se dispone de suficiente información. La ira y el resentimiento pueden enturbiar tu cerebro. Eso lo sé ahora. No necesitan mucho para mostrarse, salvo la vida que consume y extingue. No obstante la ira, es algo muy real. Incluso cuando solo es indignación, puede cambiarte, transformarte, moldear y darte la forma de algo que no eres. Por eso el único lado positivo de la ira, es la persona en la que te conviertes. Con suerte, puedes despertar un día y darte cuenta de que no tienes miedo en tu viaje y que sabes que la verdad es como mucho, una historia parcialmente relatada. Porque la ira, como todo en la vida, viene a rachas. Y cuando la dominas, su estela deja una nueva oportunidad de aceptarte como eres y la promesa de tranquilidad. Aunque claro, ¿qué sé yo de todo eso?

martes, 18 de octubre de 2011

Se acaba..

Parece que es el final de nuestra historia, parece que no habrán mas conversaciones absurdas, ni llamadas no contestadas, ni fotos con comentarios cortos... Te quise. Casi mas que a ninguna otra persona que pudiese interponerse en mi camino. Quise que todo saliera bien y cometí el error de enamorarme. Yo siempre fui la chica dura de clase en el colegio, la que se pegaba con los niños y no salia con ellos, la que jugaba con ellos al futbol y hacia de mensajera de las demás niñas, la que creia que el amor era cosa de cuentos, la que dijo que nunca lloraria por un hombre. Me equivoqué, llevo llorando desde que saliste de mi vida, y llevo sin sonreir desde que no siento tu piel sobre la mia. 

martes, 13 de septiembre de 2011

Amor...

El amor es egoísta, posesivo, excluyente.
Supongo que será difícil definir lo que es el amor.
Yo lo veo como una mezcla de atracción y deseo de posesión, que a veces va asociado a una entrega absoluta y enfermiza, que no lleva a nada bueno.
Uno no necesita ser el mejor amigo de su mejor amigo para sentirse completamente feliz. Sin embargo, en el amor, no puedes estar tranquilo hasta que no eres la persona a la que más quiere aquella a la que tú más quieres.
Incluso, cuando esto ocurre, vives con el miedo a que deje de ser así. Es absurdo. El amor es un sentimiento absurdo, caprichoso, irracional y egoísta. Es una lotería, siempre pende de un hilo. Es frágil y evasivo cuando lo buscas, pero violento, dañino y persistente cuando lo huyes.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Apariencias


Pensé que no volvería a tener esta sensación. Ya sabes...después de una desilusión como aquella, una pierde la ilusión por todo. Deja de creer en esas cosas, si, aquellas en las que alguna vez llegó a creer. Dejas de tener algo que te llene la vida, resumes toda tu vida a simples y sencillos fracasos, uno detrás de otro...Las cosas dejan de tener importancia, pasan a ocupar un lugar secundario en ella, porque ahora tu principal preocupación es salir con vida de esta.
Y tras un tiempo, que coño un tiempo...tras mucho tiempo ; unas cuantas torturas a tí misma cada noche antes de acostarte, unas cuantas lágrimas, y algún que otro sentimiento de odio hacia tí misma consigues salir del agujero. O por lo menos eso haces creer a los demás.
Pero no dejas de ser mas que una niña desprotegida. Como cuando te pilla una tormenta de esas, de las grandes a kilómetros de tu casa...de esas que te gustaría ver desde tu ventana, pero no puedes porque tienes que primero llegar hasta tu casa...Exactamente igual. Corriendo por medio de la tormenta, dejando atrás pisadas y pisadas que se borran enseguida.
Tratas de ser fuerte, o por lo menos PARECERLO delante de los demás. Jamás sabrán que eres débil .Pensaran que eres una de esas heroínas de las películas, pero en realidad estás bien jodida por dentro.